NOVEDAD. 4. Los espigadores y la espigadora, de A. Varda (2000).

Un documental de una humanidad y un sinceridad apabullantes. Un reflexión sobre las fronteras internas de nuestra sociedad del exceso y sobre la propia tarea creativa construida a base de retazos de vida.  Por Carlos Rull. [más...]

 

1. Big Fish, de Tim Burton (2003)

Añoramos la infancia. Añoramos la voz adulta que nos naraba dulces cuentos a la luz de la lamparitas que brillaba sobre la mesita de noche mientras nuestros ojillos se cerraban en busca de esos mundos de fantasía que la voz paternal o maternal iba escribiendo. Añoramos huir de nuestro cieno de números y leyes para volar sobre las alas del dragón. Pero de vez en cuando, raramente, un buen contador de historias logra mitigar tan terrible nostalgia. Por Carlos Rull [Más...]

 

2. Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain (1992)

No hay paraísos, bien cierto. Pero siempre merece la pena luchar por ellos. Incluso en la derrota. Incluso en el crepúsculo más negro. Y nunca darse por vencido. Es este un relato crepuscular de las convicciones vencidas, de la derrota inevitable, pero también de la semilla sembrada, de la lección que no debe olvidarse y que alguién recordará y transmitirá. Por Carlos Rull. [Más...]

 

3. "Paris, Texas", de Wim Wenders (1984)

La música de Ray Cooder y el paisaje de la América tejana, transidos de melancolía, captados en toda su mítica belleza por la escrutadora mirada de Wenders, devienen el correlato perfecto para esta búsqueda del pasado y del propio yo en busca de la redención, de la reparación del mal inflingido. Por Carlos Rull. [más...]